Presentación | Revista | Jornadas. | Premio APME | Documentos | Contacto ..
 
     

 

 
 
Presentación
Número Actual
Números Anteriores
Suscripción
 

N//6/7
 

 

Museos Locales.
Los Usuarios del Museo

 
 
Revista Nº 6/7 [ 2001/2002 ]
     
   


Editorial

Con cierto retraso respecto a las previsiones iniciales, este número de la revista Museo recoge las contribuciones correspondientes a los dos últimos años, agrupando por razones operativas, dos frentes distintos. Por una parte los artículos referidos a los museos locales, cuya publicación se había demorado a causa de la escasez de originales presentados, y, por otra, los textos concernientes a las V Jornadas de Museología de APME, celebradas en Marzo de 2001 en Lugo con la inestimable ayuda del Museo Monográfico del Castro de Viladonga y su Asociación de Amigos, y dedicadas en esta oportunidad a los Usuarios de del museo.

El presente número nace pues con la vocación de aglutinar dos proyectos editoriales, y, por tanto, de normalizar el ritmo de la revista, confiando en que los siguientes números aparezcan ya con la periodicidad que se planteó originalmente.

Los museos locales pueden considerarse quizá el exponente principal de la vitalidad museológica de un país, por cuanto en ellos se cifran y concretan las iniciativas surgidas de las administraciones más próximas al ciudadano, normalmente con medios materiales muy medidos, y, a menudo, con una tradición histórica constatable y, desde luego, extremadamente cercanas a las aspiraciones y entusiasmos compartidos de los colectivos a los que sirven. Son reflejo, en este sentido y en la mayoría de las ocasiones, de un capital emotivo o social que no cabe dilapidar ni defraudar.

Si bien escasos respecto al enorme panorama de los mismos, los artículos sobre museos locales recogen algunas experiencias interesantes de otros tantos centros, en alguno de los aspectos más acuciantes y reveladores del tema. La creación de nuevos centros, que crecen de una manera desarticulada y, en ocasiones, descontrolada, al albur de iniciativas diversas, de munícipes, particulares u organizaciones variopintas, de los dineros voluntariosos de las subvenciones europeas o de financiaciones más o menos comprometidas o continuadas, se nos antoja uno de los principales caballos de batalla del panorama museístico español.

Detenerse a reflexionar sobre el tema parecía pues una necesidad más que evidente, pues es quizás aquí donde una supuesta política de museos en España ofrece su flanco más débil, y no sólo por la escasez de museos locales y sus deficientes infraestructuras respecto a la abundancia y estructuración de los mismos en otros países de nuestro entorno.

Por otro lado son los museos municipales muchas veces los prototipos de museos nacidos de una coyuntura efímera, carentes de un planteamiento previo consistente, con escasos medios materiales –normalmente carecen de presupuesto propio diluidos en el capítulo general de cultura- y sin una plantilla mínima que garantice un funcionamiento estable y permanente. Abrir un museo, obviamente, es más sencillo que mantenerlo, y cuando no se asegura esto último posiblemente lo responsable sería no hacer lo primero. Bien es verdad que como siempre, es peligroso generalizar, unificando, por ejemplo, el caso de los pequeños ayuntamientos con el de núcleos de mayor población, y por ello, con más posibilidades.

El tema de la situación de precariedad temporal en que ha quedado el Museo de Historia de la Ciudad de Salamanca tras decidirse su traslado para construir un nuevo edificio muestra hasta que punto éste resulta un tema de actualidad con implicaciones alejadas de los criterios técnicos más palmarios.

Las V Jornadas de Museología recogen, por su parte, ponencias y reflexiones centradas en un aspecto tan principal como el de la relación del museo con su público, desde los distintos puntos de vista -educativo, turístico, científico, etc.- sin excluir los económicos, en la idea de contribuir mediante el debate de ideas a centrar la cuestión, no sólo intentando apuntar soluciones, sino también una crítica fundada a los aspectos negativos, las carencias y las limitaciones que puedan deducirse de la actividad en nuestros museos, en éste y en otros sentidos.

Mucho se viene escribiendo en nuestros días sobre el museo como medio que debe trasmitir una información (y una formación) fluida a sus usuarios, comunicando con ellos de manera permanente: se fomentan los estudios de público al socaire de la demanda y la acogida de las exposiciones masivas, se plantea la actividad de los museos pensando en el público potencial. Reflexionar por ello en quienes justifican la existencia de los museos, su razón de ser, no podría resultar más oportuno.

Finalmente, con este número se presenta también en las páginas de la revista la nueva Junta directiva de la Asociación, que pretende tomar el testigo de la anterior en lo mejor de cuantos logros se han producido, y, asimismo, con la idea de llegar a donde las circunstancias anteriores no permitieron hacerlo, con la intención de ser beligerantes en los distintos frentes que atañen a la profesión, básicamente los referidos a la formación de los profesionales de los museos y la mejora, en general, de unos centros que reclaman mayor protagonismo en la sociedad del nuevo siglo.

Esperamos que tanto este volumen como la nueva dirección de APME pueda responder a vuestras expectativas y os animamos de nuevo a participar en esa tarea común de ahora en adelante.

Junta directiva de APME

     

 

     
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
 
© Copyright 2008, Asociación Profesional de Museólogos de España - APME.